miércoles, mayo 21, 2008

Verde





Verde yunga, verde naturaleza. Verdeverdad. Cuánto verde, desde el mate que tomábamos hasta la hoja de tamaño más pequeño en la selva subtropical que atravesábamos. La primera impresión fue sin dudas los diferentes matices de verdes, verdes claros, oscuros verdes que esperanzaban nuestra meta. Adiós a la ciudad, adiós a los días atormentados por el reloj en los pasillos de la universidad, y las calles repletas de autos y personas chocándose por llegar primeros a quien sabe donde. Quizás a la muerte, quizás a un modo de alienación más barato. La ciudad es también es una seductora que sabe llevarnos de las narices a esos bares y recitales que tanto nos gustan. Pero no ese día, ese día el reloj estaba sepultado cuatro metros por debajo de mi cama en Buenos Aires y la música, estaba en el aire.
Mariposas y pájaros por todas partes, el primer camino sinuoso de este pequeño viaje. Un monumento “al indio”, y otro a la humanidad toda: la belleza. Cómo no contemplar la humedad, las begonias y helechos, timbó, cedros, nogales, lianas. Infinitos sonidos, el rugir del agua en el rió, los pájaros cantando, quien sabe cuántas especies de bichos asomarían sus cuerpos a ese día que recién empezaba. Un cartel: fin del mundo.

Tucuman: Una noche en Famaillá.








foto: Plaza de Famaillá.


Después de pasar por Simoca (nuevamente en la ruta 157) había un desvío que a 10km nos dejaría en Famaillá. Pero despues de perdernos en una ruta muy oscura, hacer un ida y vuelta dos veces a causa de la falta de señalización (en ese momento me dio cagazo, sí) pudimos llegar finalmentes. Mi idea era ir a Monteros, pero quedaba trasmano. Con el mapa arrugado de tanta hojeada, dimos por fin con la plaza central del pueblo y la ruta que al día siguiente nos llevaría a Tafí del Valle.
Apenas pusimos un pie en la tierra un hombre mayor se nos acerco a hablar. Nos indico el camino a Tafí y nos dio la pauta para seguir recorriendo una parte de Tucumán, por una ruta que según él, sería la mejor. (No falló). El paisano nos comentó acerca de las actividades que se hacían en el pueblo, y nos preguntó qué estábamos haciendo por ahí.
Le dijimos que íbamos rumbo al noroeste, que buscábamos un lugar para albergarnos, nos señalo una calle que entraba directo al corazón del pueblo, donde según nos dijo había un hotel. Pero cuando llegamos no había nada. Preguntamos a una señora que estaba sentada en la vereda disfrutando del aire fresco que corría. Nos dijo que en Famaillá no había ni hoteles, ni camping ni nada por es estilo. Después de preguntarnos que hacíamos, para donde íbamos, de dónde veníamos, contarnos gran parte de la historia de su familia, decirnos que fumar y beber hace muy mal, nos invitó a quedarnos a dormir en su casa con la carpa. Pero a causa de lo vergonzoso que es Sebastián, le agradecimos su ofrecimiento (muy buena gente) y seguimos para la estación de servicio. Si fuese por mí me quedaba, me parece que un viaje también implica conocer la gente del lugar, sus costumbres y sus ideas sobre la vida y nada mejor que un hogar para ello. Pero no faltaría oportunidad.
Finalmente dormimos en la estación de servicio acostados en la parte de atrás de la chata, tapamos con la lona y tiramos el colchoncito. De lo único que me acuerdo es del tremendo sol de la mañana que pegaba con sus rayos sobre el andar de los trabajadores rumbo al ingenio.
Famaillá es un pueblo rodeado de ingenios azucareros, la mayoría de las familias viven de eso. De sol a sol, las manos curtidas por el trabajo en el ingenio. El aire, pesado. Ellos siguen trabajando igual. “Desde muy jóvenes los hombres trabajan en el ingenio”, nos decía el viejo de la plaza. Desde muy jóvenes.

viernes, abril 25, 2008

Miradas








Llegamos a Termas, un pueblo viejo y con aspecto de solitario. Sus calles en pendiente, perros y niños jugando. Es un pueblo melancólico, silencioso. Durante la mañana la gente se reúne en el mercado de frutas y verduras como si fuese parte de un ritual mágico, cuchichean las noticias locales mientras compran especias sueltas, las hay y en gran variedad. Allí, afirmo, prevalece la mirada sobre cualquier otro acto comunicativo.
Parece que todos se conocen, la doñita con el panadero, el artesano con la jovencita. Miradas complices, planean acciones, movimientos, dubujan momentos.
Lo gracioso de termas es que pensábamos encontrar pozos termales en la tierra y nos sorprendió casi a modo de reto, el dueño del hotel en el que pasamos la noche, explicándonos que Termas es el nombre del pueblo y toda agua que en ella habita es de origen termal. -Agua termal en las canillas, si excavas un pozo…sale agua termal!Exclamaba. (la cara de enojo la tengo grabada).
La plaza central de termas es de estilo colonial, como muchas de sus casas, aún persiste esta arquitectura que se entremezcla con diseños estrepitosos como ser el casino y algunos hoteles. Pero la mayoría de las construcciones son de este tipo, el hotel en el que descansábamos (por cierto muy barato, y los hay también de los caros) tiene el estilo bien marcado, un patíbulo en el centro, las puertas bien altas, las maderas envejecidas, y baldosas de color blanco y negro y floreadas..de esas que ya no existen mas. Sin dudas termas es una ciudad muy tranquila, imagínense el horario de la siesta es prácticamente…obligatorio!! Hasta los perros duermen siesta. Hacer la siesta en termas es ...como explicarlo? es muy relajante. ..
Muchas leyendas se cuentan en este lugar…una de ellas es la sorprendente historia del pueblo que quedó sepultado bajo el agua... (y esto es cierto) por motivos de maldiciones…es cosa de creer o reventar! Pero no voy a contar esta leyenda, para escucharla deberían ir a Termas.
Hay algo que no olvido, gracias a la calidez de las miradas. Se trata de unas niñas que jugaban en numeroso grupo, en un almacén de la esquina del hotel. Ellas jugaban a imaginar cosas, pude darme cuenta cuando escuche algunas palabras...y por la escaza presencia de jueguetes. Ellas me miraron, yo las mire también y sonreimos.
























Fotos: Callecitas, Sebas, Hotel.

jueves, abril 10, 2008

Destino: rutear .


Partir

en cuerpo y alma

partir.


Partir

deshacerse de las miradas

piedras opresoras

que duermen en la garganta.


He de partir

no más inercia bajo el sol

no más sangre anonadada

no más fila para morir.


He de partir


Pero arremete ¡viajera!


Alejandra Pizarnik.



...Partimos desde Buenos Aires rumbo a nuestro primer destino, Termas de Río Hondo. Atravesamos muchos pueblos, Kilómetros y Kilómetros de campos sembrados de Soja. Unos Kilómetros posteriores a Jesús María en la provincia de Córdoba, desviamos por la ruta provincial numero 60. Desde el primer pueblo Deán Funes hasta el pueblo de Recreo, ya en la provincia de Catamarca, la ruta nos deparaba un largo trayecto de soledad y salinas junto a un sol que ardía las pieles e invitaba al cansancio. Mariposas en Quilino y loros en Recreo. La ya ruta 157 en Catamarca nos causaba miedo, no habían parajes por ningún lado. Solo camiones y algún que otro auto cruzábamos en medio de la desolación.(...)Desviamos a la ruta 333, según nos indicaba el mapa de rutas, nuevamente entrando a Santiago, rumbo directo a Termas de Río hondo, una ruta que del lado Catamarqueño deja que desear de tantos pozos y baches. Sólo oíamos el sonido de unos cuántos bichos y la noche empezaba a asomar. (...)Algo que no puedo olvidar de esa ruta es la gente que caminaba al costado, bajo la luz de la luna y de los esporádicos automóviles. Rumbo a sus casas distanciadas las unas de las otras. Sus rostros curtidos por la vida en el campo. Me pregunto de dónde venían, si hacían siesta, que pensarían de nosotros, intrusos ahí en sus pagos. Qué hacían de día, si estarían solos o con familia. Una profunda distancia me oprimia el pecho.






Miles de luciérnagas se veían a lo lejos...






(resumen de la primera parte de mi primer diario de viaje)


verlo completo en http://www.viajeros.com/

viernes, marzo 14, 2008

P u r m a m a r c a


Amanece en Purmamarca
el sol arde
los árboles fluyen hacia arriba
queriendo tocarlo
Allá en lo alto
lo más alto
la quebrada mece a los niños
recién nacidos
para calmar el llanto
que ha vuelto del pasado.
Madre
devuelve la calma al niño
cárgalo en tus brazos
déjalo que beba de tu pecho
para saciar el hambre
pero madre
bebe agua del cielo
para que se curen tus labios rasgados
de tanto cansancio
bebe de los mares si es posible
para regar el maíz
para que crezca la fruta que dará el vino
para calmar al niño que esta desesperado
bebe
ellos han bebido de todos tus hijos
y mira ,pensando en el cielo
ni perdón pidieron .

jueves, enero 24, 2008

paloma de sal


De pronto el vació de mis manos
se llena de la redondez de tu rostro pequeño
y me acarician tus pómulos blancos
las yemas de mis dedos índice y pulgar
Me dices que tiemblan tus piernas
por el horizonte perdido
que yo transformo en otra horizontalidad
casi gestual

todos mis flancos me abandonan
al caos del predador noctámbulo
me azotan en los sueños
para que abandone la rutina
de soñar despierta en mi almohada
me entregue de piernas abiertas al papel
mis dedos se vuelvan plumas
mi sangre tinta
tiriten las aves del pensamiento

porque toda ave vuela en el viento

y es el viento que corona las noches
con zumbidos casi mortales
para tragarme y dejarme reposada en sus falanges

Es así que la redondez vaga de tu rostro
con tu sonrisa perfecta
toda parte
pequeña de tu cuerpo
pequeña centímetro por centímetro
se cuela en las hendiduras de mis dedos
me desangran en negro
y me devuelven la idea
de invitarte un café
para que me acompañes despierta
y me nubles otra vez la mirada

simplemente para que de toda esa
proyectada imagen del café en
una esquina del barrio de caballito
a media cuadra de donde nos cruzamos
una tarde
sea solo un instante
una tarde efímera

después olvídame
limpia de tu memoria lo
que pudiste hacer una hora atrás
y un mes atrás en algún bar cualquiera
olvídame
para no formar en mí pesadillas semejantes
a escribirte en la mañana
en el reverso de un boleto
de colectivo
Porque toda tinta y papel están para
sosegar los labios sedientos
sobre el renglón del cuaderno amarillo
no tu cuerpo entero de mariposa
de alas rotas
ni
tu nombre
y mucho menos
tu fábrica de veranos.

miércoles, enero 23, 2008


Uno empieza a tararear, empieza a desalinear, esta pensando parado , sentado en el bondi, sentado en el tren, en el camino, en el baño, la casa ,el rincón la lluvia, pero está y esta pensando. Y mil voces mil ecos atacan, dicen mil imágenes, patinan en la retina oculta cuando lo que podía verse era nada.
Yo creo que las plantas bajo la lluvia son como vírgenes desnudas.
Y me voy al mar.
La playa en el verano tiene el churro de invierno. El choclo hervido y la peatonal. El viento, arena, más viento y medusas, agua fría. De todas las cosas solo una; LA postal.
Porque el mar en verano es ir a empanarse con la arena y el protector solar y sumado al sol quedas tal cual una milanesa.
Porque antaño solía participar del clásico ritual del amor de verano. Hoy creo k seré un bicho canasto.
Aaaahhhhh……….qué será del mar sin una mirada celeste. A solas con el viento no podré deslizarme en los sucuchos nocturnos ni en el elixir vacacional. Será peor. Me deslizare en mi calma marítima. Y no voy a hacer amigos de verano. Eso es para la juventud. En mi precoz vejez se piensa en el suicidio, no en las gaviotas.
Aunque yo sea una gaviota.
Mi reniego matinal ,mi rutina diaria. Ellas envejecen al compás de mi canción.. Mi virgen sueño murió.
Los sueños mueren en un viaje profundo.
Cada cosa recrea la muerte de mis sueños, cada objeto, cada deseo.
Pero aparece y ahí..París.
París me esperará para mi muerte eterna y hoy soñare tranquila esas cosas posibles.

martes, enero 22, 2008

Juego de ingenio


Los señores están en sus casas. En invierno tienen servido el té caliente sobre la mesa de desayuno y la sola idea de inventar el árbol del dinero con un poco de alquimia.
Los siervos tienen de las tasas vacías las manijas rotas y un día por delante sin nada para desayunar. La única idea que tienen es un desayuno.



Clavos.
La vida esta llena de esclavos

sábado, enero 12, 2008

despertate


(SIN TÍTULO)



No hay poema que no anide en mi vientre
te este buscando
este gimiendo palabras por tu llegada
llene la copa de vino
rebalse del todo el vaso
tenga violentamente
tu aliento revolucionario entre sus sábanas de letras
sea parte de tu cosmos
como del mío
que nacieron para
girar el lenguaje
y girarse ellos en vapores

y sin querer no estas


no puedo verte ni en las sombras de la galaxia

Cuál palabra en mi boca no sea ya tuya
cuál

dime
si éramos la nada

y seguiríamos siéndolo .

martes, enero 08, 2008

Florecer


El tiempo que muere
conoce el dolor.


Es la humanidad quien muere
inseparable de la agonía
por el solo error suicida
de no reconocerse.